¿Te has visto alguna vez en una situación en la que, de repente, sientes que te estás poniendo mal, estás cansado del trabajo, las obligaciones o los entrenamientos, y decides «tomar» unas cuantas vitaminas? Coges ese comprimido efervescente grande, quizá te tomas unas cuantas cápsulas que encuentras en la cocina, te las tragas con agua y esperas que, como por arte de magia, todo cambie.

Si te identificas con esto, probablemente no te sorprenderá que las cosas no funcionen exactamente así. Aunque las vitaminas son unas aliadas fantásticas para nuestro cuerpo, tienen sus propias reglas del juego. Si quieres tomarlas de forma correcta, segura y para que realmente sirvan de algo, echemos un vistazo al «manual básico de vitaminas» del Dr. LUCULLUS.
1. Tu plato es el jefe: esa es la regla básica
Antes de abrir cualquier frasco de complementos alimenticios, debemos dejar clara una cosa fundamental. Un complemento alimenticio se llama así porque debe complementar, no sustituir. La mejor fuente de vitaminas, la más barata y la más natural, es la comida de toda la vida. Fruta, verdura, frutos secos, carne, productos lácteos: esa es tu base sólida. Si tu dieta se compone principalmente de patatas fritas y bebidas energéticas, ninguna pastilla milagrosa lo va a arreglar. Un multivitamínico no es un pase libre para dejar de llevar una alimentación equilibrada.
2. Agua frente a grasa
No se pueden meter todas las vitaminas en el mismo saco. Según cómo las procesa nuestro cuerpo, se dividen en dos grandes grupos:
A) Vitaminas hidrosolubles (C y todo el complejo B): Puedes imaginarte estas vitaminas como turistas que simplemente pasan por tu cuerpo. El cuerpo toma de ellas lo que necesita en cada momento y el resto simplemente lo elimina. No es imprescindible tomarlas con comida, pero lo mejor es acompañarlas con un vaso de agua.
B) Vitaminas liposolubles (A, D, E, K): Esto es otra historia. El cuerpo almacena estas vitaminas para «tiempos difíciles». Sin embargo, para que se absorban del estómago a la sangre, necesitan grasa. Si tomas vitamina D con el estómago vacío y la acompañas solo con agua, gran parte de ella se desperdiciará. Tómala después del desayuno, en el que haya, por ejemplo, un huevo, un aguacate o mantequilla, o al menos come antes un puñado de frutos secos.
3. La clave está en elegir el momento adecuado
No da igual cuándo se toman las vitaminas. Nuestro cuerpo tiene su propio ritmo.
A) Por la mañana y a media mañana: Este es el momento ideal para tomar «estimulantes». La vitamina C o las vitaminas del grupo B te ayudarán a tener energía, por lo que lo mejor es tomarlas por la mañana, después del desayuno.
B) Por la noche y antes de acostarse: Por la noche son más recomendables los componentes que calman y regeneran el cuerpo. No hay muchas vitaminas que encajen aquí, pero si tomas algún mineral (por ejemplo, el tan mencionado magnesio), la noche es el momento ideal para hacerlo.

4. Cuidado con la «resaca» de vitaminas
Más no significa mejor. Esto es totalmente cierto en el caso de las vitaminas. Mucha gente piensa que si toma el triple de vitamina C, estará tres veces más sana. En realidad, lo máximo que puede pasar es que te dé malestar estomacal.
Uno de los errores más comunes es tomar multivitamínicos fuertes con el estómago vacío. Si tomas un multivitamínico potente con el estómago vacío, en pocos minutos puedes sentir náuseas, pesadez o incluso acidez estomacal. Intenta tomar siempre las vitaminas después de comer o durante la comida.
5. El paso más importante para terminar
Aunque en Internet se pueda leer de todo sobre las vitaminas, recuerda lo más importante: no eres un laboratorio andante. Especialmente en la adolescencia, cuando el cuerpo cambia y crece constantemente, no se debe experimentar con montones de pastillas.
Si sientes que te falta algo, te enfermas a menudo, estás extremadamente cansado o sufres calambres después de hacer deporte, lo más sensato que puedes hacer es comentárselo a tu médico. Lleva una dieta variada y toma las vitaminas y los complementos alimenticios como un apoyo, no como el plato principal. Las vitaminas y los complementos alimenticios del Dr. LUCULLUS te proporcionarán un apoyo de calidad y eficaz en cualquier situación.