«No es más que otra vitamina… ¿o sí?», es lo que probablemente pensamos todos, pero cuanto más aprendemos sobre el ácido pantoténico, más nos fascina. La vitamina B5 desempeña un papel fundamental en la transformación de los alimentos en energía, favorece la concentración, el bienestar mental e incluso la regeneración de la piel. Sin ella, el cuerpo no podría producir hormonas correctamente ni combatir el estrés. Además, es una sustancia que se encuentra en cada célula de nuestro cuerpo, nos acompaña desde que nacemos y contribuye a que tengamos energía suficiente, a la salud de la piel y a la agudeza mental. Aunque quizá la pasemos por alto, su importancia es innegable y su nombre no es casual. Proviene de la palabra griega «panto», que significa «en todas partes». Y, efectivamente, es omnipresente, insustituible y, en cierto modo, misteriosa. Si nos fijamos en los alimentos que contienen esta vitamina esencial, encontramos huevos, frutos secos, productos integrales, mariscos, aguacate, salmón, hígado, riñones, carne de vacuno, levadura, verduras... Y si acabamos de darnos cuenta de que nuestra dieta es pobre en estos alimentos, deberíamos optar por tomar un suplemento de vitamina B5. Al cabo de unos días, notaríamos el cambio. Nos levantaríamos con más energía, tendríamos la mente más despejada e incluso veríamos una mejora en la piel. A nuestros compañeros no se les pasaría por alto que trabajamos más rápido, somos más creativos y estamos menos estresados. El ácido pantoténico nos ayudará a recuperar la forma. Y para nosotros ya no será solo una sustancia más de la lista de vitaminas.

En los años cincuenta del siglo pasado, unos científicos llevaron a cabo un estudio con varios voluntarios a los que administraron una dieta carente de vitamina B5. Pronto aparecieron los primeros signos de malestar. Ya en las dos primeras semanas, empezaron a sentir cansancio y somnolencia, ya que tenían necesidad de dormir durante el día. La tercera semana trajo consigo problemas digestivos, estreñimiento y falta de apetito. La cuarta y última semana puso de manifiesto lo importante que es realmente esta vitamina: aparecieron irritabilidad, insatisfacción, falta de concentración, debilidad muscular y una melancolía que se apoderó de sus mentes. Así es exactamente como se ve cuando el cuerpo necesita ayuda. La vitamina B5 es el alquimista oculto de nuestro cuerpo, que transforma «de novo» las grasas en energía, produce hormonas vitales y mantiene la estabilidad de nuestras células, favoreciendo el correcto funcionamiento de los órganos mediante la regeneración celular. Su poder va más allá de lo que podríamos imaginar: transforma las grasas y los hidratos de carbono en combustible para el cuerpo y la mente (generador de energía). Sus propiedades antioxidantes protegen las células del daño y retrasan el envejecimiento (escudo contra el paso del tiempo). Ayuda a regenerar la piel, combate el acné y fortalece el cabello, previniendo su caída (la clave para una piel, un cabello y unas uñas bonitos). Contribuye a la prevención de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y el Parkinson, y la demencia (protector del sistema nervioso). Sin embargo, la vida moderna nos está robando, literalmente, el ácido pantoténico. El procesamiento de los alimentos, la cocción, el refinado, la conservación o la congelación pueden destruir hasta un 80 % de esta vitamina. Quizá por eso, hoy en día, cada vez más personas sufren fatiga inexplicable, irritabilidad y falta de vitalidad. Quizá sea hora de que nos lo pensemos. El ácido pantoténico es un guardián que nos acompaña desde tiempos inmemoriales, pero, al dar prioridad a los alimentos modernos y a un estilo de vida frenético, casi la hemos olvidado; sin embargo, sigue estando presente en cada célula y en cada gota de sangre, así como en muchos alimentos. Según los científicos, tiene una potente actividad antioxidante y contrarresta la acción de los radicales libres que dañan las células. Gracias a estas propiedades, la vitamina B5 ayuda a reducir el estrés oxidativo, que está relacionado con diversas enfermedades crónicas y con el envejecimiento prematuro de la piel. La vitamina B5 también es muy importante para la formación de glóbulos rojos, lo cual es fundamental para mantener un transporte adecuado del oxígeno en el organismo. Algunos estudios apuntan a un uso prometedor de la vitamina B5 en el tratamiento del cáncer de mama y en la inmunoterapia, y podría influir en la artritis, la dermatitis y otras afecciones inflamatorias. Un estudio experimental sobre la deficiencia de vitamina B5 relacionó esta carencia con síntomas como fatiga, dolor de cabeza, malestar general, cambios de personalidad, entumecimiento, calambres musculares, parestesia, espasmos abdominales, náuseas, deterioro de la coordinación muscular, casos de depresión e infecciones respiratorias.

Si le damos un hueco a esta vitamina en nuestra dieta, nos recompensará con fuerza, vitalidad y salud. Y ese es un secreto que merece la pena descubrir. ¿Cómo te encuentras? Quizás ahora mismo sientas cansancio, estrés o falta de concentración. Quizás tu cuerpo necesite precisamente la vitamina B5 (ácido pantoténico) del Dr. Lucullus.