«No es más que otra vitamina… ¿o sí?» , es lo que probablemente pensamos todos, pero cuanto más aprendemos sobre el ácido pantoténico, más nos fascina. La vitamina B5 desempeña un papel fundamental en la transformación de los alimentos en energía, favorece la concentración, el bienestar mental e incluso la regeneración de la piel. Sin ella, el cuerpo no podría producir hormonas correctamente ni combatir el estrés. Además, es una sustancia que se encuentra en cada célula de nuestro cuerpo, nos acompaña desde que nacemos y contribuye a que tengamos energía suficiente, a la salud de la piel y a la agudeza mental. Aunque quizá la pasemos por alto, su importancia es innegable y su nombre no es casual. Proviene de la palabra griega «panto» , que significa «en todas partes». Y, efectivamente, es omnipresente, insustituible y, en cierto modo, misteriosa. Si nos fijamos en los alimentos que contienen esta vitamina esencial, encontramos huevos, frutos secos, productos integrales, mariscos, aguacate, salmón, hígado, riñones, carne de vacuno, levadura, verduras... Y si acabamos de darnos cuenta de que nuestra dieta es pobre