Quizá la conozcas como una planta anual de fácil cuidado, con flores de vivos colores amarillos, naranjas y rojos, que crece con fuerza trepando por las vallas y en los jardines. Sin embargo, la capuchina mayor (Tropaeolum majus) es mucho más que un simple placer para la vista. En la herboristería y la medicina natural, esta planta originaria de Sudamérica se considera uno de los remedios naturales más eficaces.

Si alguna vez te has preguntado por qué las gotas de capuchina son uno de los complementos más vendidos en las farmacias, estás en el lugar adecuado. Veamos qué es lo que puede hacer este pequeño milagro.
El secreto de su fuerza
Cuando pruebes una hoja fresca o una flor de capuchina, te sorprenderá su sabor picante y ligeramente especiado, que recuerda notablemente al del rábano o al de la berro. Los isotiocianatos (esencias de mostaza) son los responsables de este sabor y, al mismo tiempo, de su enorme poder curativo.
La capuchina tiene unos efectos antibacterianos y antivirales tan potentes que es capaz de hacer frente a cepas de bacterias ante las que los antibióticos sintéticos habituales ya no surten efecto. La ventaja es que su consumo no destruye la microflora intestinal natural.
¿Para qué sirve la capuchina?
Este complemento natural es un auténtico todoterreno. Estas son las principales razones por las que no debería faltar en tu botiquín casero:
Un remedio para las vías urinarias: este es un ámbito en el que la capuchina destaca por encima de todo. Es extraordinariamente eficaz contra las inflamaciones de la vejiga y los riñones. Es capaz de eliminar la bacteria Escherichia coli, así como los estafilococos y los estreptococos, que son los causantes más frecuentes de estas molestas infecciones.
Ayuda al sistema respiratorio: ¿Sufres de bronquitis, tos crónica o sinusitis? La capuchina ayuda a fluidificar la mucosidad, desinfecta las vías respiratorias y acelera el tratamiento de las enfermedades respiratorias.
Escudo inmunológico: Está literalmente repleta de vitamina C. Su consumo regular (sobre todo en épocas de gripe y resfriados) constituye una excelente medida preventiva.
Ayuda para los problemas de la piel y el cabello: Los extractos de capuchina se añaden a menudo a las lociones capilares, ya que estimulan la circulación sanguínea del cuero cabelludo, lo que previene la caída del cabello y favorece su crecimiento. De uso externo, también ayuda a tratar el acné y las pequeñas heridas.

A qué hay que prestar atención con las sudaderas con capucha
Aunque la capuchina es una maravilla de la naturaleza, no es apta para todo el mundo.
Estómago: Debido a los aceites esenciales de mostaza mencionados anteriormente, puede provocar irritación estomacal en personas sensibles (o en personas con úlceras gástricas). Por lo tanto, se recomienda tomarla después de las comidas.
Niños y mujeres embarazadas: Los complementos alimenticios y las tinturas (especialmente las que contienen alcohol) no son adecuados para niños menores de 3 años, ni para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. Siempre es mejor consultar con el médico.
Interacción con medicamentos: Si ya estás tomando antibióticos recetados, la capuchina puede potenciar su efecto. Es excelente como tratamiento complementario, pero en casos graves no debe sustituir la atención médica.
La capuchina mayor es una hermosa prueba de que la naturaleza no necesita laboratorios sofisticados para crear algo verdaderamente excepcional. A menudo nos ofrece sus mejores soluciones en su forma más sencilla y floreciente, justo ante nuestros ojos.
La próxima vez que pasees por un jardín en verano, quizá mires estas flores tan vistosas con otros ojos. La capuchina es una aliada fiable para la salud de las personas. Si notas un molesto picor en la garganta o en las vías urinarias, o simplemente sientes que tu sistema inmunitario está flaqueando, sabrás exactamente a dónde acudir para obtener una ayuda natural suave, pero extraordinariamente eficaz.