Aromático, picante e inconfundible. Cuando nos entra un resfriado, la mayoría de nosotros recurrimos automáticamente a un té caliente con jengibre fresco, miel y limón. ¿Sabías, sin embargo, que esta joya subterránea, con su tallo rugoso, esconde propiedades que van mucho más allá del tratamiento de los resfriados?

En los últimos años, su increíble efecto sobre el aparato locomotor ha pasado a ocupar un lugar destacado en el interés de médicos y fisioterapeutas. Si te molestan las rodillas rígidas por las mañanas, sufres dolores de espalda ocasionales o buscas una forma de acelerar la recuperación tras un entrenamiento intenso, el jengibre puede ser precisamente la pieza que le falta a tu rutina.
El secreto que se esconde tras el sabor picante
Los aceites esenciales y las sustancias biológicamente activas, sobre todo el gingerol, el shogaol y el zingerón, son los responsables del característico sabor picante y el aroma intenso del jengibre. Precisamente el gingerol se considera, en el ámbito de la química de la salud, un auténtico campeón.
El jengibre actúa según un principio similar al de muchos medicamentos de venta libre contra el dolor y la inflamación (los denominados antiinflamatorios no esteroideos). En el organismo, es capaz de inhibir de forma natural la producción de enzimas inflamatorias y de la ciclooxigenasa (COX-2). Sin embargo, a diferencia de los comprimidos sintéticos, si se toma con moderación, no daña la mucosa gástrica ni los riñones.
Un milagro para las articulaciones: ayuda contra la artrosis y la rigidez
El dolor articular no es solo un problema de la tercera edad. El esfuerzo excesivo, los trabajos sedentarios o el desgaste del cartílago afectan cada vez a personas más jóvenes.
Alivio de la osteoartritis: El jengibre ayuda a reducir la inflamación y a aliviar el dolor crónico causado por el desgaste del cartílago. Su consumo regular ayuda a recuperar la flexibilidad de las articulaciones.
Mejor movilidad matutina: Muchas personas con problemas articulares conocen esa desagradable sensación de «rigidez» al despertarse. Las sustancias inflamatorias presentes en el líquido articular se cristalizan durante la noche y provocan rigidez. El jengibre favorece la microcirculación y ayuda a que el cuerpo se «desbloquee» más rápidamente.
El mejor amigo de cualquier deportista
Si te exiges al máximo en el gimnasio, corriendo o haciendo senderismo, el jengibre te resultará muy útil también para la recuperación muscular. Durante el ejercicio intenso se producen microdesgarros en los músculos, que van acompañados de una inflamación local, también conocida como «agujetas».
Los estudios demuestran que el consumo diario de jengibre (ya sea fresco o en polvo) puede reducir el dolor muscular post-entrenamiento hasta en un 25 %. No es un milagro instantáneo. El efecto se produce con un consumo regular, ya que las sustancias del jengibre inhiben de forma acumulativa los procesos inflamatorios en el tejido muscular.
¿Cómo incorporar el jengibre a nuestra vida para que realmente surta efecto?
Para que el jengibre tenga un efecto real en tu aparato locomotor, no basta con tomarte una taza de té una vez al mes. Lo importante es la regularidad.
1. Té caliente con grasa (para una mejor absorción): Corta o ralla el jengibre y viértele agua caliente (no hirviendo). Dado que algunos principios activos son liposolubles, un truco estupendo es añadir al té una gota de aceite de coco de buena calidad o una pizca de pimienta negra (la piperina aumenta drásticamente la absorción de los principios activos).

2. Chupito matutino de jengibre: Exprime jengibre fresco junto con una manzana y un limón. Este trago concentrado te despertará al instante, activará tu metabolismo y aportará a tu cuerpo una dosis de sustancias antiinflamatorias nada más empezar el día.
3. Compresa de jengibre para las articulaciones doloridas: ¡El jengibre también funciona de maravilla por vía externa! Envuelve el jengibre fresco rallado en una gasa, sumérgelo un momento en agua caliente y aplícalo sobre la rodilla o el hombro dolorido durante 15-20 minutos. Esto estimulará la circulación en la zona, la calentará y acelerará el alivio del dolor.
¿A qué hay que prestar atención?
Incluso con algo bueno se puede exagerar. El jengibre es potente y diluye la sangre de forma natural, además de reducir los niveles de azúcar. Si tomas medicamentos anticoagulantes, tienes prevista una intervención quirúrgica o padeces cálculos biliares, consulta con tu médico antes de tomar dosis elevadas. Para una persona sana, la dosis diaria segura es de aproximadamente 3 a 4 gramos de jengibre fresco (o 1 gramo de jengibre seco).
Las articulaciones y los músculos nos sostienen durante toda la vida. El jengibre es una forma accesible, económica y tremendamente eficaz de darles el cuidado que se merecen, además de aportar una agradable sensación de calor.