Cuando se habla de regaliz, a muchos de nosotros nos viene inmediatamente a la mente el sabor característico de los regalices negros de nuestra infancia. Sin embargo, esta discreta planta, cuyo nombre científico es Glycyrrhiza glabra, esconde mucho más que un simple recuerdo nostálgico de los dulces. Durante milenios ha sido la piedra angular de la medicina tradicional china, india y griega. Hoy en día vuelve con fuerza a la escena, en forma de complementos alimenticios altamente eficaces.

¿Por qué no deberías pasar por alto esta raíz dulce y en qué casos puede ayudarte?
¿Qué secreto esconde?
El principal principio activo del regaliz es la glicirizina. Este compuesto resulta fascinante por dos razones: en primer lugar, es aproximadamente 50 veces más dulce que el azúcar blanco común (de ahí proviene el nombre de la planta) y, en segundo lugar, posee potentes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
Sin embargo, en los complementos alimenticios no solo se utiliza la glicirizina en sí, sino todo un amplio espectro de más de 300 flavonoides y fitonutrientes diferentes que contiene la raíz.
¿Por qué buscarlo en los complementos alimenticios?
La raíz de regaliz se utiliza en los suplementos por su amplio abanico de efectos beneficiosos para el organismo humano. Estos son los más destacados:
Bálsamo para el tracto digestivo: Esta es probablemente la razón más habitual por la que la gente recurre al regaliz. Ayuda a calmar la mucosa irritada del estómago y los intestinos. Es de gran ayuda para combatir la acidez estomacal y el reflujo (ERGE) e incluso ha demostrado ser eficaz para curar las úlceras gástricas y combatir la bacteria Helicobacter pylori.
Ayuda a las vías respiratorias: Si sufres de tos persistente, asma o bronquitis, el regaliz actúa como expectorante natural. Ayuda a fluidificar la mucosidad y, gracias a sus efectos antiinflamatorios, alivia la irritación de la mucosa de la garganta.
Protección contra el estrés (adaptógeno): La raíz de regaliz ayuda a regular los niveles de cortisol, la principal hormona del estrés. Refuerza las glándulas suprarrenales agotadas y ayuda al cuerpo a afrontar mejor el estrés crónico y el cansancio.

Salud femenina y equilibrio hormonal: gracias a su contenido en fitoestrógenos, los extractos de regaliz se añaden a menudo a los complementos destinados a aliviar los síntomas molestos de la menopausia, como, por ejemplo, los sofocos.
Aunque la glicirizina tiene propiedades curativas increíbles, también presenta un inconveniente. Si se toma durante mucho tiempo o en dosis elevadas, puede provocar retención de sodio y pérdida de potasio, lo que da lugar a un aumento peligroso de la presión arterial y a hinchazón.
La regaliz nos recuerda que las soluciones más eficaces para nuestra salud suelen esconderse en los discretos regalos de la naturaleza. Hace tiempo que dejó de ser solo un ingrediente para dulces para convertirse en un aliado botánico de pleno derecho que ocupa un lugar fijo en los botiquines domésticos modernos. Tanto si necesitas calmar una digestión revuelta, aliviar la tos otoñal o simplemente buscas un apoyo natural en épocas de estrés, el regaliz ofrece una ayuda suave, pero extraordinariamente potente.