¿Conoces esos momentos en los que te entra una «gripecita»? Aunque te lo tomarías a broma, te sientes realmente fatal: toses, te da un calor terrible y te cuesta respirar. Quien tuvo la suerte de crecer en el campo de niño, recordará los distintos tés que la abuela sabía preparar. Un simple té de hierbas que siempre te aliviaba de forma milagrosa.

A pesar de los enormes avances en la medicina y la industria farmacéutica, los productos naturales, probados a lo largo de siglos, siguen siendo los más eficaces contra las enfermedades básicas y más comunes. Hoy en día, afortunadamente, están en auge, ya que cada vez más personas prefieren los productos naturales a la química pura. Una mezcla de hierbas secas de calidad, en las proporciones adecuadas, puede hacer auténticos milagros.
La mejorana común (también conocida como orégano) contiene flavonoides, taninos y vitaminas C y K. Tiene efectos calmantes y antihinchazones, favorece la secreción de jugos gástricos y ayuda a la digestión. Las flores de la verbena de flor grande alivian las vías respiratorias en caso de tos seca y persistente, y son muy eficaces también contra el asma, la bronquitis y la laringitis. En el pasado, también se utilizaban ampliamente en el tratamiento de la tuberculosis. Fluidifican la mucosidad y limpian los bronquios.
El componente más conocido es la tomilla, que solíamos recoger de niños. Contiene aceites esenciales, linalol, serpilina, taninos... Ayuda a expectorar en casos de catarro de las vías respiratorias superiores. Es excelente para la neumonía. Calma el sistema nervioso y alivia la tos seca y espasmódica (tos negra). El malvavisco morisco es otro ingrediente activo de la mezcla de té de hoy y favorece la disolución de la mucosidad. Se utiliza a menudo en enjuagues bucales y gárgaras. Ayuda en caso de inflamaciones de la mucosa gástrica.
Un ingrediente muy importante es el hipérico, que es una de las hierbas más interesantes. Contiene hipericina e hiperforina. Se utiliza a menudo para tratar enfermedades tumorales y víricas. Los antiguos griegos la empleaban para tratar la melancolía y las quemaduras. Favorece la digestión y el correcto funcionamiento de la vesícula biliar y el hígado. Se utiliza para tratar enfermedades de las vías urinarias. Refuerza eficazmente el sistema inmunitario. Sin embargo, debido a sus potentes efectos, es necesario dosificarlo con precaución; no debe tomarse antes de acostarse y tampoco deben tomarlo las personas que toman antidepresivos, aunque precisamente se utiliza de forma independiente en el tratamiento de la depresión. Existen estudios realizados en más de 5.000 pacientes en los que se ha constatado que los pacientes que tomaban hipérico presentaban muchos menos efectos secundarios que las personas que tomaban antidepresivos.

La mezcla de otras plantas utilizadas en este té previene la propagación de la inflamación, especialmente en el caso de enfermedades oculares purulentas (centáurea de campo), La menta piperita combate las náuseas, tiene efecto antiséptico, alivia los espasmos y combate las náuseas y los vómitos. La milenrama se recomienda tras superar la ictericia y tiene efectos positivos en las enfermedades del hígado y la vesícula biliar. En nuestra mezcla se incluye por sus efectos calmantes y antiinflamatorios.
La equinácea púrpura estimula y refuerza el sistema inmunitario. Ayuda en el tratamiento de enfermedades inflamatorias tanto agudas como crónicas, así como en infecciones de las vías respiratorias, anginas y gripes. La caléndula es una planta conocida desde hace mucho tiempo que ayuda a la cicatrización de las heridas. Es muy eficaz contra las infecciones por estreptococos y estafilococos.
La mezcla de estas plantitas está equilibrada tanto para un uso habitual como preventivo. Sin embargo, debido a su composición, no la utilices durante más de un mes (3 veces al día), ya que es muy eficaz. Todas estas plantas proceden de la agricultura ecológica y se cultivan y recolectan en las faldas del Kriváň, en los Altos Tatras.