El mundo funciona las 24 horas del día. ¡Pero el cuerpo de la mujer no!
Imagina un mundo en el que se esperara que un smartphone funcionara al 100 % de su capacidad, aunque la batería estuviera al 12 %. Eso es precisamente lo que la sociedad actual les exige a las mujeres y, lo que es peor, a menudo nos lo exigimos nosotras mismas.