Imagina un jardín veraniego cualquiera. ¿Qué ves en él? Quizá algunas rosas, unos cuantos arbustos, césped verde y… flores de un naranja o amarillo brillante que parecen pequeños soles capturados. Eso es precisamente la caléndula (Calendula officinalis). Para mucha gente no es más que un bonito adorno para los parterres, pero en realidad se trata de una de las hierbas más potentes y versátiles que nos ofrece la naturaleza.

Si te interesan los cosméticos naturales, el cuidado de la piel o simplemente quieres saber cómo tratar algunos problemas comunes sin tener que correr enseguida a la farmacia, sigue leyendo. Y es que la caléndula es un «imprescindible» absoluto del mundo vegetal.
¿Qué es eso, en realidad?
La caléndula es una planta anual cuyas flores presentan todos los matices, desde el amarillo hasta el naranja intenso. Es originaria de la región mediterránea, pero hoy en día crece prácticamente en todo el mundo. Es una planta muy poco exigente: basta con un poco de sol y agua para que te recompense con una abundante floración desde principios de primavera hasta finales de otoño.
Su nombre latino, «Calendula», deriva de la palabra romana «kalendae», que significaba «el primer día del mes». Y es que los romanos se dieron cuenta de que la caléndula florece casi todos los meses del año en su clima.
¿Por qué es importante y cuáles son sus «superpoderes»?
La caléndula no solo es importante porque atrae a las abejas y las mariposas. Su verdadero valor reside en sus propiedades curativas. Contiene aceites esenciales, flavonoides, carotenoides y antioxidantes. Gracias a todos estos componentes, actúa como un escudo protector natural.
Dado que esta planta tiene múltiples usos, podemos emplearla para tratar diversos problemas y dolencias que nos afectan.
1. Curación de la piel y lucha contra el acné: Si tienes problemas de acné, pequeños rasguños, quemaduras solares o piel seca, la caléndula puede ser tu mejor aliada. Tiene potentes efectos antibacterianos y antiinflamatorios. Favorece la formación de nuevas células cutáneas, por lo que las heridas se curan más rápido y dejan menos cicatrices.
2. Alivio de la inflamación: El té de caléndula se utiliza a menudo para el dolor de garganta.
3. Ayuda a la digestión: Tiene un efecto beneficioso sobre el estómago y el hígado. Si te duele el estómago después de una comida copiosa, una taza de té de caléndula puede solucionar este problema.
La caléndula como complemento alimenticio
Sin embargo, los efectos de la caléndula no se limitan a aplicarla sobre la piel o a tomar té caliente. En el mundo actual, caracterizado por un estilo de vida saludable, también se ha ganado un lugar destacado en los complementos alimenticios.
Dado que la caléndula está literalmente repleta de antioxidantes y carotenoides (como la luteína y la zeaxantina), los fabricantes la procesan en forma de extractos, cápsulas o gotas.
¿Por qué deberías plantearte esta opción también?
Protección de la vista: La luteína y la zeaxantina son sustancias fundamentales para la salud de nuestros ojos. Ayudan a proteger la vista de la fatiga provocada por la luz azul de las pantallas y prolongan la vitalidad de los ojos.
Sistema inmunitario fuerte: gracias a su alto contenido en antioxidantes, las cápsulas de caléndula ayudan al organismo a combatir el estrés oxidativo y refuerzan las defensas naturales.
Equilibrio interno: Contribuye al funcionamiento normal del intestino y del estómago, y favorece la salud del hígado, lo que, en última instancia, se refleja también en una piel más limpia. En definitiva, la caléndula cura tanto por dentro como por fuera.
El Dr. LUCULLUS ha incorporado la caléndula, por ejemplo, en el complemento alimenticio de alta gama «Apoyo a la vista», que se centra en el cuidado integral y la protección de la vista. Gracias a su composición única, ayuda a reducir la fatiga ocular que se puede sentir tras pasar muchas horas delante del ordenador. La combinación de sus ingredientes actúa de forma sinérgica y preventiva contra la irritación y el deterioro de la vista.

El milagro dorado
Una de las mejores y más populares formas de aprovechar esta planta es la elaboración de aceite de caléndula. Puede parecer un lujo, pero su preparación es sorprendentemente sencilla y el resultado no tiene precio.
El aceite de caléndula, en realidad, no es un aceite esencial puro extraído de las flores. Se produce mediante un proceso denominado maceración.
¿Cómo funciona?
Las flores de caléndula secas o ligeramente marchitas se maceran en un aceite base de buena calidad, como el de oliva, el de almendra o el de girasol. Esta mezcla se deja reposar en un lugar soleado durante varias semanas.Durante ese tiempo, el aceite «absorberá» todas las sustancias medicinales y los pigmentos de las flores, lo que le conferirá un precioso color dorado anaranjado. Por último, se cuela la mezcla y ya tenemos listo este aceite milagroso.
El aceite de caléndula es un producto perfecto para el cuidado de la piel. Puedes utilizarlo para los labios secos, la piel agrietada de las manos o añadirlo a la loción corporal. A menudo también se utiliza para elaborar las conocidas pomadas de caléndula. Es tan suave que se suele utilizar incluso en las pieles más sensibles. Si alguna vez te quemas con el sol en verano, aplicarte aceite de caléndula calmará inmediatamente la piel y reducirá el enrojecimiento.
Curiosidades que (probablemente) no sabías
Para que no se trate solo de sus propiedades curativas, la caléndula también tiene una historia muy interesante:
Azafrán falso: En la Edad Media, las flores de caléndula se utilizaban para dar color a los alimentos (por ejemplo, quesos, mantequilla o sopas), con el fin de que parecieran contener el costoso azafrán.
Predicción meteorológica natural: La caléndula es muy sensible a los cambios de presión y humedad. Si sus flores no se abren por la mañana después de las siete, es muy probable que llueva ese día.
Protección mágica: En el pasado, la gente creía que esparcir flores de caléndula debajo de la cama protegía de las pesadillas y garantizaba así un sueño tranquilo.
La caléndula es una clara prueba de que, a menudo, los mayores tesoros los tenemos justo delante de nuestras narices. No es solo una flor cualquiera para decorar, sino un remedio natural muy completo. Tanto si apuestas por la receta clásica en forma de aceite casero para la piel cansada, como si lo disfrutas en forma de moderno complemento alimenticio, o simplemente te preparas un té caliente tras un día agotador, la caléndula te mostrará el enorme poder que tiene la naturaleza.