Imagina que tuvieras que correr una maratón todos los días sin un solo día de descanso. Probablemente tus músculos empezarían a protestar muy pronto, ¿verdad? Pues bien, ese mismo esfuerzo extremo, aunque a una escala mucho más discreta, es lo que exigimos a nuestros ojos.

Desde el momento en que apagamos el despertador del móvil por la mañana, pasando por un turno de ocho horas frente a la pantalla del ordenador, hasta el momento de relajarnos por la noche viendo nuestra serie favorita o con un libro en la mano. Nuestros ojos están en constante actividad. La vista es nuestro sentido más importante, a través del cual percibimos hasta el 80 % de la información de nuestro entorno. A pesar de ello, a menudo la damos por sentada, hasta que surge algún problema.
¿Por qué los ojos se cansan tanto cada día?
En el mundo actual, existen varias causas por las que nuestra vista empeora o por las que sentimos un cansancio constante. No se trata solo de mirar pantallas, aunque este factor sea uno de los más importantes que afectan a nuestra visión.
Falta de parpadeos: De forma natural, parpadeamos entre 15 y 20 veces por minuto. Sin embargo, cuando nos concentramos en la pantalla del ordenador, en la del móvil o incluso al leer documentos importantes, nuestra frecuencia de parpadeo se reduce a la mitad o incluso a un tercio. ¿El resultado? La película lagrimal no llega a renovarse a tiempo y el ojo se reseca.
Luz azul: Las pantallas digitales emiten luz azul de alta energía que penetra profundamente en el ojo. La exposición prolongada a esta luz no solo altera nuestro ciclo de sueño, sino que también contribuye a la fatiga ocular y puede acelerar el envejecimiento de la retina.
Mala iluminación y climatización: Trabajar en penumbra, reflejos en la pantalla procedentes de una ventana cercana o, por el contrario, luces fluorescentes intensas y antinaturales. Otro factor negativo es el aire acondicionado o la calefacción, que resecan el aire, lo que crea un entorno extremadamente agotador para nuestros ojos.
Enfoque constante en objetos cercanos: El ojo humano está adaptado evolutivamente para mirar a lo lejos. Hoy en día, nuestros ojos se esfuerzan constantemente por enfocar objetos situados a solo unas decenas de centímetros de la cara, lo que provoca espasmos y fatiga.
Cómo saber si tus ojos piden ayuda
Los ojos cansados pueden dar señales de ello de formas muy molestas. No siempre se trata solo de la vista en sí, sino que el cuerpo te lo hace notar en general.
Molestias físicas en los ojos: ardor, picor, enrojecimiento o sensación de tener arena debajo de los párpados.
Alteraciones de la visión: visión borrosa o doble, dificultad para enfocar (sobre todo al pasar la mirada de cerca a lejos), mayor sensibilidad a la luz (fotofobia).
Dolores asociados: dolores de cabeza crónicos, que suelen aparecer en la zona de la frente o detrás de los ojos, así como dolor y rigidez en el cuello, los hombros y la espalda debido a una postura incorrecta al mirar la pantalla.
¿Quiénes corren mayor riesgo?
Aunque el cansancio ocular puede afectar a cualquiera, hay ciertos grupos de personas que son mucho más propensos a sufrir estos problemas.
Empleados de oficina y especialistas en informática: Las personas que pasan ocho horas o más al día delante de la pantalla constituyen un grupo de riesgo absoluto.
Estudiantes: Las horas que pasan frente a los libros de texto, escribiendo trabajos en el portátil y el posterior descanso en las redes sociales tienen un gran impacto en la vista.
Conductores profesionales: Están siempre atentos, vigilan la carretera en distintas condiciones meteorológicas y se enfrentan a las luces deslumbrantes de los coches que circulan en sentido contrario por la noche.
Adultos mayores (mayores de 40 años): Con la edad, el cristalino pierde naturalmente su flexibilidad y también disminuye la producción de lágrimas, lo que hace que los ojos sean más vulnerables ante el esfuerzo.

1. Ayuda rápida desde el exterior
La clave es la regla 20-20-20. Cada 20 minutos, fíjate durante 20 segundos en un objeto situado a una distancia mínima de 6 metros (20 pies). Con este sencillo ejercicio relajarás los músculos oculares. Además, no olvides parpadear conscientemente, utiliza gotas humectantes de buena calidad y ajusta el brillo y el contraste de tus pantallas.
¿Cómo cuidar la vista?
La buena noticia es que podemos mejorar considerablemente nuestra vista. No hace falta que cambies de trabajo de inmediato; basta con incorporar a tu rutina unos sencillos pero eficaces pasos y proporcionar a tus ojos la nutrición adecuada con el producto «Podpora zraku Dr. LUCULLUS».
2. Cuidado de la vista desde dentro
Muchas personas tratan la fatiga ocular solo desde el exterior, pero olvidan que el ojo es un órgano que necesita una enorme cantidad de nutrientes para funcionar correctamente. La dieta moderna a menudo no contiene suficientes sustancias que protejan nuestros ojos del estrés oxidativo y de la luz azul. Aquí es donde entran en juego los complementos alimenticios específicos para la salud ocular, que deberían formar parte de la rutina diaria de cualquier persona que someta a sus ojos a un esfuerzo excesivo.
Nuestro complejo premium «Podpora zraku Dr. LUCULLUS» está elaborado con ingredientes de alta calidad que cuidan tu vista desde dentro y le aportan los nutrientes necesarios:
Vitamina A (betacaroteno): Es absolutamente imprescindible para el correcto funcionamiento de la retina, especialmente para la visión en penumbra y en la oscuridad. La carencia de vitamina A es la principal causa del molesto síndrome del ojo seco.
Caléndula (fuente de luteína y zeaxantina): Esta flor de colores vivos es, literalmente, un milagro de la naturaleza para la vista. De ella se extraen los antioxidantes luteína y zeaxantina, que actúan en el ojo como unas «gafas de sol internas». Filtran la luz azul nociva y protegen la retina del envejecimiento.
Vitamina B2 (riboflavina): Contribuye de manera significativa a mantener una buena visión. Ayuda a proteger las células oculares del estrés oxidativo y es importante para el correcto funcionamiento de la córnea, lo que reduce la sensación de fatiga ocular.
Vitamina C (ácido ascórbico): un potente antioxidante imprescindible para la síntesis de colágeno. El colágeno garantiza la resistencia y la elasticidad de los delicados vasos sanguíneos que nutren todo el ojo.
Extracto de uva: contiene sustancias extremadamente eficaces que favorecen una buena circulación sanguínea en el ojo. Gracias a esta buena circulación, las células oculares reciben un mayor aporte de oxígeno y nutrientes, lo cual es fundamental tras un día entero de esfuerzo.
Hinojo: Una hierba tradicional que se utiliza con frecuencia desde hace siglos para el cuidado de la vista. Contiene aceites esenciales y antioxidantes importantes, ayuda a calmar la irritación y refresca de forma natural los ojos cansados.
Arándano común: su extracto favorece la microcirculación, fortalece los capilares y favorece la regeneración de las células oculares.
El cuidado de la vista no debería empezar solo cuando, por la noche, no seas capaz de leer ni siquiera la etiqueta de un producto en la tienda sin sentir un escozor en los ojos. La combinación de buenos hábitos de trabajo, descansos regulares y el complemento alimenticio de calidad «Podpora zraku» del Dr. LUCULLUS cuidará tus ojos de forma eficaz y les aportará los nutrientes necesarios. Al fin y al cabo, solo tenemos un par de ojos, así que démosles el cuidado que se merecen por su esfuerzo diario.