El magnesio es un mineral milagroso. Mejora el sueño, relaja los músculos, reduce el estrés y ayuda a generar energía. El problema surge cuando descubres que existe en varias formas: citrato, óxido, malato o bisglicinato. ¿Cuál elegir? Si eliges la forma incorrecta, no solo no te ayudará, sino que puede provocarte un efecto laxante desagradable o, por el contrario, mantenerte despierto por la noche.

El magnesio se conoce a menudo como el «mineral de la relajación» y actúa como un freno natural para nuestro cerebro y nuestro cuerpo. Sin embargo, no es un somnífero en el sentido estricto de la palabra, sino que más bien crea en el cuerpo las condiciones biológicas ideales para que puedas conciliar el sueño tranquilamente.
¿Cómo influye el magnesio en el sueño?
Activa los receptores de GABA: el GABA (ácido gamma-aminobutírico) es un neurotransmisor importante del cerebro cuya función es ralentizar y calmar progresivamente la actividad nerviosa. El magnesio se une a estos receptores, lo que ayuda literalmente a «desconectar» los pensamientos acelerados y a calmar el sistema nervioso.
Relaja los músculos: En el organismo, el magnesio actúa junto con el calcio. Mientras que el calcio contrae los músculos, el magnesio actúa como su bloqueador natural y ayuda a que las fibras musculares se relajen. Nos libera de la tensión física acumulada a lo largo del día.
Favorece la producción de melatonina: el magnesio es esencial para la producción de esta hormona del sueño, que regula nuestro ciclo interno de sueño y vigilia.
Reduce el estrés: Ayuda a reducir los niveles de cortisol (la hormona del estrés) en el cuerpo, lo que hace que no sintamos tanta tensión antes de acostarnos.
Lo decisivo es la forma
No todos los magnesios son iguales. La diferencia radica en la molécula a la que está unido el magnesio en el complemento. Eso determina dónde y cómo actuará en el organismo:
Para un sueño de calidad, opta por el bisglicinato: se trata de magnesio unido al aminoácido glicina. La glicina, por sí sola, tiene potentes efectos calmantes sobre el cerebro e incluso reduce ligeramente la temperatura corporal, lo que es una de las señales que indican al cuerpo que es hora de dormir. Además, esta forma se absorbe muy bien y no irrita el estómago.
Qué es mejor evitar por la noche: el malato de magnesio (combinado con ácido málico) se suele tomar por la mañana, ya que favorece la producción de energía celular y podría mantenerte despierto. Por su parte, el óxido o el citrato de magnesio, en dosis elevadas, pueden tener un efecto laxante, lo que desde luego no es lo ideal antes de acostarse. El efecto laxante del magnesio puede deberse a un proceso denominado «efecto osmótico».
¿Cómo funciona el efecto osmótico en el intestino?
Imán para el agua: Si tomas una forma de magnesio con baja biodisponibilidad (tu cuerpo no puede absorberla y llevarla al torrente sanguíneo), gran parte de este mineral se quedará en tu tracto digestivo.
Retiene líquidos: el magnesio no absorbido en el intestino grueso comienza a retener el agua de los tejidos circundantes.
Estimula el movimiento intestinal: el aumento del volumen de agua en los intestinos ablanda las heces y dilata las paredes intestinales. Esto provoca contracciones, lo que tu cuerpo interpreta como una señal inmediata para evacuar.
¿A qué formas de magnesio hay que prestar atención?
Depende principalmente del compuesto al que esté unido el magnesio. Si buscas un complemento alimenticio para los músculos o los nervios y no quieres correr el riesgo de sufrir diarrea, ten cuidado con estas formas:
Óxido de magnesio (óxido de magnesio): Este es el culpable más habitual. Es la forma más barata que se encuentra en los comprimidos efervescentes comunes o en los suplementos económicos. Se absorbe muy mal, una gran cantidad permanece en los intestinos y actúa como un potente laxante.
Citrato de magnesio: Aunque esta forma se absorbe mucho mejor que el óxido y es excelente para combatir los calambres, tiene efectos laxantes naturales. En medicina, incluso se utilizan dosis más elevadas de citrato de forma específica para vaciar el intestino antes de una colonoscopia.
Sulfato de magnesio (sal de Epsom): Si se toma por vía oral (bebiéndose), actúa como un laxante muy potente y rápido. Sin embargo, se utiliza con mayor frecuencia en forma de sales de baño.

En resumen, para terminar, recordad estas tres cosas fundamentales:
- El óxido de magnesio barato se absorbe mal y actúa más bien como laxante
- Para relajarse por la noche y conciliar el sueño, el bisglicinato de magnesio es lo mejor.
- El malato de magnesio es la opción ideal para tener energía por la mañana y fortalecer los músculos
Por ello, el Dr. LUCULLUS, haciendo hincapié en la calidad, ha desarrollado el complemento alimenticio «Magnesio (bisglicinato)», que favorece el correcto funcionamiento del sistema nervioso, de los músculos y también del corazón. Si buscas un apoyo de calidad para tu salud mental que no suponga una carga innecesaria para tu digestión, el magnesio del Dr. LUCULLUS es la elección adecuada.
Invertir en la forma adecuada de magnesio es invertir en tu propia salud y bienestar. Tu cuerpo necesita este importante mineral, ya sea a través de la alimentación o en forma de un complemento de calidad. Ahora ya sabes cómo incorporarlo a tu organismo para que surta efecto y no se desperdicie. En Dr. LUCULLUS, date el capricho de adquirir complementos alimenticios de calidad que serán tu apoyo garantizado.