Ya sabes cómo es: suena el despertador, abres los ojos, pero sigues tumbado. Ni siquiera después de siete horas de sueño te sientes con energía. En el espejo ves ojeras, la piel está seca y cansada, te salen moratones y pequeñas venitas. ¿Tu sistema inmunitario no funciona como debería y cualquier virus te atrapa? Si te dices: «Es solo estrés, es normal sentirse así». Pues… no, no tienes por qué sentirte así… Te falta algo y puede que no sea magnesio, ni otro café. Es una vitamina que no aparece en los envases de yogur ni ha conquistado aún las redes sociales. Y, sin embargo, tu cuerpo la necesita cada día: es la vitamina P, más conocida como bioflavonoides, unas sustancias vegetales naturales que:

- fortalecen los capilares y la piel desde el interior,
- reducen la inflamación, de la que quizá ni siquiera te imaginas que la tienes,
- mejoran la absorción de la vitamina C, lo que potencia su efecto,
- protege el corazón, el cerebro y el estado de ánimo —el equilibrio mental—,
- favorecen el rendimiento físico.
Y todo ello de forma natural, como si cada día comieras lo mejor de los cítricos, pero de forma mucho más concentrada y eficaz. Los bioflavonoides no son solo antioxidantes, son aliados de tu vitalidad. Sin ellos, la vitamina C tiene un efecto más débil, los vasos sanguíneos pierden firmeza y el cuerpo afronta peor el estrés, la inflamación y el envejecimiento. No son un invento del marketing, sino la respuesta confirmada tanto por la investigación como por la experiencia. Ya en 1936, cuando los científicos identificaron por primera vez los bioflavonoides en los cítricos, se les dio el nombre de vitamina P, por su capacidad para influir en la permeabilidad de las paredes vasculares (del inglés «permeability»). Desde entonces, su importancia no ha dejado de crecer, tanto en medicina como en nutrición; aunque oficialmente no están clasificados como vitamina, sus efectos sobre el sistema inmunitario, los vasos sanguíneos y la piel son innegables. ¿Cómo se manifiestan los bioflavonoides en la práctica? Se trata de polifenoles vegetales, compuestos aromáticos con marcados efectos antiinflamatorios. Por ejemplo: la hesperidina (de las naranjas y las mandarinas), la naringina, la narirutina (de los pomelos y las cáscaras de naranja), la eriocitrina (de los limones y las limas) o la diosmina. Y ahora una pregunta sincera: ¿cuánta cáscara de cítricos o cuántos cítricos frescos consumes al día? Precisamente por eso se ha creado un complemento alimenticio de alta calidad con bioflavonoides: Vitamina P - Dr. Lucullus, concentrado y con dosis contrastadas.

¿Qué revelan los estudios? Titta et al. demostraron que los flavonoides de los cítricos redujeron los marcadores inflamatorios (IL-6, TNF-α, CRP) en más de un 25 % tras solo 8 semanas. Otros estudios confirman una mejora del estado de los vasos sanguíneos y los capilares del 58 % (diosmina + hesperidina), lo que resulta importante para las personas con varices, hemorroides y tendencia a sangrar de las encías. También se ha descubierto que los bioflavonoides reducen el colesterol LDL, mejoran la presión arterial, neutralizan los radicales libres y bloquean el crecimiento de las células tumorales. Protegen tus ojos, tu piel y tu mente: los bioflavonoides mejoran la microcirculación en la retina y protegen contra el daño causado por los rayos UV y la degeneración macular. Favorecen la producción de colágeno, reducen la aparición del acné, la rosácea y los signos de envejecimiento. Ayudan al cuerpo a funcionar en equilibrio y también son beneficiosos para las personas con diabetes (reducen la HbA1c). Las investigaciones demuestran que los flavonoides cítricos restauran la microbiota intestinal saludable (favorecen el crecimiento de bacterias beneficiosas como Lactobacillus, Bifidobacterium y Ruminococcaceae) y, en consecuencia, reducen la depresión. Bastan unas pocas cápsulas y el propio cuerpo te demostrará que te cuesta menos respirar, que no te duelen las rodillas y que tu piel tiene color. Que te despiertas por la mañana y no te quedas en la cama..., sino que, sobre todo, te levantas sin la sensación de que ya has pasado todo el día. Ya sea a través de la alimentación, de complementos alimenticios o de cremas, los bioflavonoides ofrecen una vía probada, natural y eficaz hacia la salud. La vitamina P funciona de forma similar a una mosquitera en la ventana. Sin mosquitera en la ventana, los mosquitos y las moscas se cuelan en tu casa y te amargan la vida. Esta vitamina protege contra los «invasores», como los radicales libres, el cansancio, las inflamaciones y los efectos negativos de la radiación UV. Sin ella, tu «mosquitera» biológica se debilita y las impurezas llegan donde no deben. ¿Cuándo es el momento adecuado para tomar la vitamina P?
Si tienes un trabajo sedentario (te duelen las piernas y las venas).
Si eres una mujer mayor de 30 años, tu piel empieza a perder luminosidad y elasticidad.
Si a menudo te sientes agobiado, enfermo o sin energía ni vitalidad.
Si sufres hinchazones, hematomas, capilares rotos o inflamaciones.
Si te preocupa la prevención de enfermedades cardiovasculares y crónicas.