La denominación «vitamina B6» se utiliza para tres derivados: la piridoxina, el piridoxal y la piridoxamina. Si se ingiera cualquiera de ellos, el principio activo de esta vitamina es el piridoxal-5-fosfato. Se trata de un cofactor importante de las enzimas. Las tres formas de la vitamina B6 se encuentran en la dieta habitual y se absorben directamente en el intestino. Desempeña un papel fundamental en el metabolismo de las proteínas, las grasas y los hidratos de carbono. Interviene en más de 100 reacciones enzimáticas.

La vitamina B6 se encuentra en el hígado, la carne, el pescado, los cereales, las legumbres, la fruta y la verdura. Es imprescindible para el correcto funcionamiento del sistema nervioso, la formación de glóbulos rojos y el refuerzo del sistema inmunitario. Un aporte adecuado de esta vitamina es también muy importante para la salud mental y el equilibrio hormonal, y desempeña un papel fundamental en el funcionamiento del sistema reproductivo.
La carencia de vitamina B6 (piridoxina) provoca diversos trastornos en el organismo. Entre ellos se encuentran diversos trastornos nerviosos, dermatitis, anemia y vómitos durante el embarazo. La carencia se manifiesta inicialmente con cansancio, erupciones cutáneas, labios secos y agrietados, cambios de humor, debilitamiento del sistema inmunitario e incluso confusión mental.
Las causas de la carencia de vitamina B6 también son diversas: una dieta demasiado monótona —bajo aporte de proteínas—, una absorción reducida de la vitamina B6 (malabsorción) como consecuencia de enfermedades inmunitarias, estrés prolongado o agotamiento del organismo debido a un gran esfuerzo físico. Las personas sometidas a diálisis pueden eliminar esta vitamina del organismo en cantidades excesivas. Lo mismo ocurre con el consumo excesivo de alcohol, ya que este ralentiza el proceso de conversión de la vitamina B6 en su forma activa: el piridoxal-5-fosfato.
Si la carencia de vitamina B6 es de corta duración, aparecen fatiga, irritabilidad y mal humor, como consecuencia de la alteración de los neurotransmisores. A esto se suman problemas cutáneos y labios agrietados. La carencia prolongada conlleva problemas graves: debilitamiento del sistema inmunitario, de la capacidad de aprendizaje y de la memoria.

Afortunadamente, la vitamina B6 se encuentra en cantidades bastante abundantes en alimentos como el aguacate, las espinacas, los plátanos, los productos integrales, el tofu, las lentejas, las alubias, las nueces, los pistachos y las semillas de sésamo. También puedes tomarla por separado como complemento alimenticio, ya sea en forma de complejo B, un conjunto de vitaminas del grupo B, o de forma totalmente independiente, como la vitamina B6 en sí misma: la piridoxina.
La dosis diaria recomendada de vitamina B6 es de 1,5 mg para las mujeres y de 2 mg para los hombres. Es posible sufrir una sobredosis de vitamina B6 si se toma en dosis elevadas durante un periodo breve. Aparecen problemas de coordinación, náuseas y mareos. Entre los síntomas también se encuentra la fotosensibilidad, es decir, la sensibilidad a la luz. La ingesta prolongada de más de 100 mg al día provoca daños en el sistema nervioso y la aparición de neuropatía periférica. Por eso es importante dosificarla correctamente. Entre 15 y 20 g en una cápsula es la dosis máxima diaria (ya que el intestino solo absorbe una parte del contenido).
Es importante elegir un distribuidor de vitaminas y complementos alimenticios en el que confíes y que se dedique exclusivamente a este ámbito, sin vender al mismo tiempo otros miles de tipos de productos distintos.