¿Sólo necesitamos vitamina D3 "del sol" en invierno? Cuando sienta los rayos del sol sobre su piel, sepa que su cuerpo está produciendo una de las vitaminas más importantes: la D3, descubierta gracias a siglos de investigación. El descubrimiento de la vitamina D3 se convirtió en uno de los logros médicos más importantes del siglo XX, que salvó a millones de personas: Corría el año 1650 y en las calles de Londres los médicos observaron que cada vez más niños padecían una extraña enfermedad llamada raquitismo (sus huesos eran débiles y frágiles, sus piernas deformadas y su crecimiento lento). No fue hasta 1919 cuando el médico Huldschinsky expuso a los niños con raquitismo a la radiación ultravioleta y sus huesos comenzaron a curarse. Tres años más tarde, el bioquímico McCollum descubrió una sustancia que prevenía el raquitismo y la llamó vitamina D . Poco a poco se descubrió la existencia de la forma más importante de vitamina D3 (colecalciferol). Hoy sabemos que la vitamina D3 no solo es importante para los huesos, sino también para el estado de ánimo, el