Algas yodadas Probablemente todos los que hayan visto la excelente serie Chernobyl recuerden la escena en la que la protagonista femenina del Ministerio de Bielorrusia le da unas pastillas de yodo a la secretaria, quien, por cierto, le dice que está embarazada. El yodo es un elemento químico que nuestro cuerpo necesita para que la glándula tiroides funcione correctamente. Y quien tiene problemas con la glándula tiroides sabe todo lo que esto afecta al organismo. Es necesario comprender lo complejo que es nuestro cuerpo y todo lo que hay que hacer para estar sano y en forma. El yodo puro es necesario para el funcionamiento de nuestra inmunidad, nuestra piel, las hormonas tiroideas, por ejemplo. Éste es probablemente el más importante: cuando funciona mal, provoca trastornos del desarrollo fetal, última fertilidad, mortalidad prenatal, limitación de las funciones cognitivas del cerebro, cretinismo cerebral... El yodo afecta al correcto desarrollo del cerebro del niño ya desde el desarrollo fetal, ¡antes del nacimiento! Por eso, en nuestros países socialistas se añadía yodo a la sal de mesa común, y aún hoy se puede