¡Olvídate de los limones y los escaramujos! La acerola es la reina indiscutible de la vitamina C
La acerola, también conocida como cereza de Barbados (de las Indias Occidentales), es un arbusto frutal exótico que, en ocasiones, alcanza el tamaño de un árbol (de 2 a 5 metros). Esta especie de hoja perenne, originaria de las zonas tropicales de América del Sur y Central, es conocida no solo por su atractivo aspecto, sino sobre todo por sus propiedades únicas y su alto contenido en vitaminas. El fruto de la acerola es una pequeña drupa con un peso máximo de 15 g, cuya forma recuerda a la de las cerezas, pero cuyo sabor es mucho más ácido. Madura extremadamente rápido —en 23 días— y llama la atención por su sabor ácido, que se va endulzando progresivamente. Un dato curioso es que, en el caso de la acerola, no se aplica la regla de «cuanto más madura, mejor», ya que son precisamente los frutos menos maduros los que tienen mayor contenido en nutrientes. La acerola se conoce con los nombres latinos Malpighia glabra, emarginata y punicifolia. Contiene una cantidad extremadamente elevada de vitamina C, que supera incluso a la de los escaramujos.