Cuando se trata de la salud de los niños, lo demás suele pasar a un segundo plano. Sobre todo si aún son muy pequeños y solo puedes intuir qué le preocupa a tu peque. Muy a menudo, detrás de ese llanto desgarrador se esconden problemas digestivos: una barriguita hinchada que no sabe cómo lidiar con todas esas nuevas sustancias que aún está aprendiendo a digerir. Quien haya tenido un bebé que haya llorado durante horas sabe lo terrible que es ese sufrimiento. Y, sin embargo, muy a menudo han resultado útiles los consejos de vecinas mayores con experiencia, que tienen «tés para todo». Como yo mismo he vivido algo parecido, debo decir que resulta casi impactante cómo, tras meses de sufrimiento, un té para la digestión bien elegido me ayudó, literalmente, de forma inmediata. La naturaleza es, sencillamente, una sanadora milagrosa, y la ciencia médica seguirá investigando durante mucho tiempo aún los efectos de las distintas hierbas en el organismo humano. Eso sí, siempre y cuando no las arranquemos todas de raíz. El té infantil para una barriguita tranquila contiene