La ciencia actual cuenta con un enorme acervo de conocimientos en el ámbito de la química y la farmacología. A pesar de que hoy en día somos capaces de estudiar las plantas o sus partes hasta el nivel atómico, a menudo no comprendemos la eficacia que puede tener una simple infusión de hierbas. Es capaz de mejorar el estado de ánimo, calmar y aliviar el estrés, y todo ello sin ningún tipo de efecto secundario, a diferencia de las pastillas. Simplemente, el cuerpo humano y sus diversas interacciones con distintas sustancias varían tanto de un caso a otro que aún tendremos que esperar algún tiempo para disponer de datos precisos y claros... Por eso, sobre todo últimamente, intentamos aprovechar al máximo la sabiduría de nuestras abuelas, que tenían una hierba para cada problema y cada enfermedad. Antiguamente, estos conocimientos eran tan comunes como lo son hoy en día los de los motores o las marcas de cosméticos. El mundo de las hierbas es maravilloso y, si te adentras en él, podrás resolver una gran cantidad de problemas cotidianos. Hoy probemos