Mientras daba una vuelta por una tienda de alimentación saludable, me llamó la atención un complemento con la etiqueta «Lecitina» y el texto: «Lecitina de soja: alimento para el cerebro, el corazón y el hígado». Me quedé pensativa un momento, porque recordé: «Este es el ingrediente secreto que mi abuela añadía a sus desayunos y comentaba con una sonrisa: “Es el secreto de una buena memoria y un corazón fuerte” (siempre lo repetía)». En aquel entonces, solo esbozé una sonrisa burlona y me quedé con lo mío. Al fin y al cabo, las abuelas tienen recetas secretas que van desde ungüentos caseros hasta tés que curan todo (lástima que no curen un corazón roto). Aunque no fue ayer, sé que mi abuela se sabía de verdad los nombres de mis compañeros de clase, aunque yo me haya olvidado incluso de dónde acabo de dejar las llaves. Por eso mismo decidí averiguar si es realmente necesario o si solo es otro complemento más. El lecitín, tal y como he comprobado, no es solo un complemento más de los que se anuncian,